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Las curiosidades y los secretos mejor guardados de la séptima aventura oficial de James Bond

Los primeros borradores de guion incluían escenas rodadas en una locomotora victoriana, y un enfrentamiento final con Blofeld en una central hidroeléctrica.

Inicialmente prevista para rodarse completamente en Hollywood, los beneficios del Eady Levy, que reembolsaba los impuestos de taquilla británicos a producciones que fueran rodadas en Inglaterra, propició que gran parte se filmara en Pinewood.

El desierto de Nevada suplantó al de Sudáfrica en la primera aparición de los asesinos Kidd y Wint.

Connery aceptó interpretar de nuevo a James Bond ya que el dinero le permitiría crear la Organización benéfica que tenía en proyecto y a la que donó hasta el último céntimo. Su aceptación en el último momento provocó que John Gavin se quedara sin ser Bond, aunque ya había firmado el contrato. Fue indemnizado.

Los productores abonaron 5.000 $ para poder filmar y usar las escenas en las que aparecen actuaciones reales del casino (Goona y el gorila, el ballet aéreo, …). La toma en la que la elefanta Tanya juega a las tragaperras costó 1.000 $ adicionales.

Las Vegas y Howard Hughes entendieron que la película Bond reportaría publicidad. Así que dieron todas las facilidades a la producción que recibió trato VIP, sin abonar ninguna cuenta de hotel y llegando a cerrar el mismo centro de Las Vegas durante cinco noches.

Los productores hicieron todo lo posible para que Connery estuviera a gusto, pero la relación con Harry Saltzman no era buena y una cláusula del contrato prohibía al productor estar en el plató durante el rodaje. También por contrato, una vez a la semana, Guy Hamilton y el especialista se enfrentaban a Sean Connery y al cámara en una partida de golf, normalmente los domingos.

La secuencia del coche a dos ruedas fue idea de Guy Hamilton tras ver a Rémy Julienne en la BBC. Sin embargo, los 13 conductores expertos estadounidenses tuvieron muchas dificultades con la escena y solo pudo aprovecharse una buena toma.

El clímax final fue accidentado. Conney llega dentro de una burbuja Waterwalk, alquilada al colectivo francés Eventestructure Ressearch Group. Hubo que repetir varias veces la toma en la que Bond sale de la burbuja porque el aire a presión de dentro hacía saltar el peluquín de Connery, que finalmente se pegó con cinta.

Durante la preparación de la torre de perforación, que se alquiló a Offshore Constructions Inc. por 2.500 $ iniciales y 2.500 $ por día de rodaje, tres miembros del equipo sufrieron heridas por distintos motivos y el director Guy Hamilton cayó enfermo. Además, solo se podía hacer explotar una vez y, debido a un malentendido, las explosiones empezaron cuando no debían. Fue gracias al piloto del helicóptero principal, Jim Gavin, que gracias a que activó la cámara gran parte de su rodaje pudo aprovecharse.

El encargado de efectos especiales Les Hillman decidió que el lodo de la bañera de la secuencia precréditos se simularía con puré de patatas. Lo que no estaba previsto es que a las 24 horas se pudrirían y todo el estudio quedó impregnado de un hedor insoportable.

La cama de la suite nupcial estaba rodeada de acuarios con peces traídos desde Okinawa (Japón). Una noche, el encargado de atrezzo olvidó encender la calefacción y al día siguiente la gran mayoría de peces estabn muertos. Intentaron ponerles en hielo y moverlos por el acuario con cables.

George Leech fue el especialista que arde y salta por la borda del trasatlántico al final de la película. Cuando le rociaron con el líquido inflamable advirtió que no lo encendieran aún, aunque fue tarde. El fuego rebasó los guantes que le protegían y empezó a quemarse las muñecas. Para no echar a perder la toma saltó como estaba previsto y no pidió ayuda hasta oír el “¡Corten!”.

Al final del rodaje, harto de oír a Sean Connery y Guy Hamilton hablar de golf, Ken Adam desafió a Sean Connery a una partida apostando 100 libras. Ken nunca había jugado al golf, así que Connery le concedió 45 golpes de ventaja y él se limitó a usar un solo palo. Ken perdió.

Raquel Welch fue tenida en cuenta muy seriamente para el papel de Tiffany Case, que finalmente interpretó Jill St. John. Otras actrices consideradas para el papel fueron Jane Fonda y Faye Dunaway. A Jill St. John primero le ofrecieron el papel de Plenty O'Toole, pero se hizo con el de actriz principal tras impresionar al director Guy Hamilton en los test de pantalla y se convirtió en el primera chica Bond americana.

David de Keyser, que interpreta al cirujano plástico de Blofeld, también fue el encargado de dar voz al Ange-Draco de Gabriele Ferzetti en 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad.

Lana Wood consiguió el papel de Plenty O'Toole después de que los productores la vieran en la revista Playboy de abril de 1971.

La idea de Blofeld haciéndose con el poder del imperio de Willard Whyte fue inspirada por un sueño de Cubby Broccoli en el que su reservado amigo Howard Hughes caía víctima de un impostor.
 
Cuando Felix Leiter examina el cuerpo del difunto Peter Franks en busca de los diamantes y no los encuentra, le pregunta a Bond dónde los ha escondido. La respuesta en la versión original es "Alimentary, Dr. Leiter" (Alimentario, Dr. Leiter). Cubby Broccoli quiso eliminar la frase la primera vez que leyó el guion porque pensó que nadie la entendería, sin embargo, el guionista Tom Mankiewicz se las arregló para mantenerla. En la noche del estreno, cuando Bond dijo la frase un hombre en la cuarta fila se rio a carcajada limpia. Broccoli se giró hacia Mankiewicz y le dijo: "Probablemente sea doctor".

El guionista Tom Mankiewicz explicó que originariamente la escena en la que Blofeld intenta escapar utilizando un minisubmarino monoplaza iba a ser más larga: "En mi primera versión del final, Blofeld estaba escapando bajo el agua en su minisubmarino. Entonces Bond se daba cuenta y salía de la plataforma petrolífera buceando mientras sujetaba un enorme cable de globo meteorológico que ataba al submarino. Finalmente terminaban en una mina de sal", explica el guionista. La escena se descartó por su duración, aún quedaban vivos el Sr. Wint y el Sr. Kidd, y por el hecho de que Blofeld moría en la mina de sal, algo arriesgado teniendo en cuenta que a esas alturas aún nadie sabía qué sucedería con la siguiente película Bond, en la que Blofeld podía reaparecer.

El guion original también incluía el regreso de Gert Fröbe como el hermano gemelo de Goldfinger, un magnate sueco en busca de venganza por la muerte de su hermano y que ansiaba el control del mundo utilizando un carguero
armado con un potente láser, que capturaba submarinos (idea posteriormente reciclada para La espía que me amó). La historia del contrabando de diamantes de Fleming se hubiera utilizado para conseguir el máximo número de gemas que permitieran alimentar el superláser. 

El actor cómico americano Ed Bishop aparece en Sólo se vive dos veces como técnico rastreador espacial y en Diamantes para la eternidad como Klaus Hergesheimer.

En una entrevista publicada el 14 de febrero de 2009 en el Daily Mail, Robert Wagner explicaba que en 1971 Cubby Broccoli le ofreció (no formalmente) el papel de James Bond, tras las pocas expectativas generadas por George Lazenby en 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad. Wagner explica que se lo pensó dos segundos y le repondió negativamente: "Soy demasiado americano. James Bond debe ser inglés. Roger Moore es tu hombre".

Por lo que se sabe, la última escena que Sean Connery rodó como Bond (al menos en la serie oficial) era aquella en la que es introducido en el crematorio dentro de un ataúd. Por tanto, el último día en que Connery interpretó a James Bond para EON Productions fue el viernes 13 de agosto de 1971. Viernes 13 y en un ataúd.

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