La espía que me amó | Promoción y taquilla

Las campañas de marketing, el merchandising y los resultados de taquilla de la décima aventura oficial de James Bond

Con La espía que me amó, Broccoli se dió cuenta que tenía un ganador y lanzó una campaña de marketing masiva. El artista Bob Peak produjo un diseño de cartel inusual y vanguardista en el que se enfatizaba el sentimiento épico de la película en vez del personaje de 007. En Iglaterra, la Open University de la BBC emitió un largo documental sobre cada aspecto de la creación de la película. El reparto y el equipo viajaron por el mundo publicitando la película en todo tipo de medio imaginable y Roger Moore grabó presentaciones exclusivas para los anuncios de televisión americanos.

En cuanto al merchandising, se lanzaron una larga lista de productos. Tras una ausencia de seis años, Corgi Toys de Inglaterra renovaron su larga asociación con la franquicia Bond produciendo la más amplia selección de juguetes relacionados con una película de 007. Con su Aston Martin DB5 habiendo sido aclamado como el mejor coche de juguete más vendido de todos los tiempos, Corgi se dió cuenta que el último vehículo de Bond - el amfibio Lotus Esprit - también tenían significantes ventas potenciales. Lanzado en Junio de 1977, el Lotus Esprit de James Bond se convirtió en el objeto por separado mejor vendido de todos los de Corgi desde 1973. Durante los primeros seis meses, se vendieron alrededor de 660.000 coches. Cuando fue retirado en 1981, la figura había vendido más de 1,5 millones de unidades. (Tal fue la duración de su popularidad que Corgi relanzó el Lotus Esprit de 007 por el 21º aniversario con una edición limitada conmemorativa). Acompañando al Lotus, se produjo un modelo del helicóptero Jet Ranger de Stromberg. Tanto el Lotus como el helicóptero se produjeron a menor escala, comunmente conocida como Corgi Juniors. Estos dos juguetes - junto con un coche Mercedes (completado con cemento en su parabrisas), una lancha en un trailer y la furgoneta de teléfonos de Tiburón - formaban parte del 'Set de regalo La espía que me amó'.

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En Australia, un champú de baño se empaquetó en botellas con forma de Lotus. En Japón, se podía encontrar un modelo del coche muy detallado. Una versión del Lotus con batería que podía funcionar en el agua estaba disponible en Estados Unidos. Otros coleccionables incluyeron un folleto de souvenir americano y una serie de puzzles para niños en Canadá.

Cualquier duda de que Bond volviera a estar de moda con el público fue rápidamente disipado por los resultados de taquilla de La espía que me amó. Con unos beneficios internacionales de 185 millones de dólares, incluyendo 47 millones de dólares del mercado americano (más del doble de los beneficios obtenidos en El hombre de la pistola de oro). Para el lanzamiento de la película, la United Artists cambió a una política de estrenar la película sólo en un limitado número de salas de cine seleccionadas en Estados Unidos en vez de estrenarla por todo el país. La estrategia funcionó y La espía que me amó fue recordada como un gran hit - a pesar de los récords de beneficios conseguidos por Star Wars, que se había estrenado justo semanas antes. Los críticos también fueron amables con la película, aparentemente agradecidos de que Broccoli hubiera vuelto a la fórmula antigua.

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