Operación Trueno | Top secret

Las curiosidades y los secretos mejor guardados de la cuarta aventura oficial de James Bond

El primer día de rodaje, Terence Young, Ken Adam, Ted Moore y Sean Connery llamaron a la puerta de la habitación de hotel del especialista Bob Simmons a las 6 de la madrugada, y le vistieron como la viuda de Jacques Bouvar, obligándole a ir completamente disfrazado - maquillaje incluido - hasta el plató. 

Sean Connery se pone casco al utilizar el Jet Pack porque su inventor, Bill Suitor, no estaba dispuesto a volar sin casco.

La secuencia en Shrublands en la que Bond mata un esbirro en el alféizar de la ventana tras hacer que la atraviese y le enrolla el teléfono en el cuello tuvo que hacerse en una única toma. Dada la peligrosidad de la escena el especialista Bill Sawyer solo estaba dispuesto a hacerla una vez.

En un borrador inicial del guión escrito el 14 de marzo, durante la secuencia del Junkanoo Bond mataba a sus esbirros uno a uno y terminaba abrazando a Fiona, besándola, y disparándole en la barriga.

Cuando Bond encuentra a Fiona en la bañera, inicialmente éste debía pasarle una toalla, aunque en el momento del rodaje Terence Young improvisó la idea de las chanclas. Posteriormente, en la escena de la cama, se dejó pasar a casi 50 fotógrafos para inmortalizar la escena que los actores repitieron hasta tres veces con la cámara apagada.

Kevin McClory buscaba localizaciones personalmente aprovechando sus conocimientos de las Bahamas.

Durante 4 días se rodó en una mansión de Rock Point, rebautizada como Palmyra, propiedad del Sr. Livingston Sullivan. El equipo contrató los servicios de un guarda que de noche vigilaba la piscina llena de tiburones para evitar que sus propietarios pudieran caer dentro accidentalmente, sobretodo tras su costumbre de tomar varios whiskys nocturnos.

Terence Young quiso rodar una escena en la que un tiburón se encaraba a James Bond. Para ello usaron uno muerto con un cable en la boca que les permitiera abrirla. John Stears lo sujetaba dentro del agua en la piscina junto a los otros tiburones. De repente uno de los tiburones accionó sin querer el cable de la boca y pensó que el tiburón muerto le atacaba. Empezaron a atacarse entre ellos dejando la piscina llena de sangre. Stears se enojó con Terence Young por aprovechar para gravar en vez de sacarlo del agua.

Durante las secuencias acuáticas, los actores y el equipo solo podían comunicarse por señales. Por ello, ensayaban antes de sumergirse y debían emerger en caso de querer discutir algo. Las escenas solían rodarse entre 15 y 20 pies bajo el agua, excepto cuando rodaron alrededor del bombardero de la NATO a una profundidad de 50 pies. 

La explosión del Disco Volante provocó un agujero en el agua de 12 metros de profundidad por 90 de diámetro, dejando a la vista el suelo marino. Las partes del barco volaron tan arriba que empezaron a caer al mar seis minutos después.

En la escena de la muerte del Conde Lipe rodada en Silverstone la moto iba a 150km/h y el coche a 110km/h.

El Cuerpo Auxiliar de la Guardia Costera de EEUU se prestó a ser filmado mientras se lanzaban en paracaídas para la secuencia previa a la batalla submarina, a cambio de una generosa donación de Charles Russhon y de una considerable fiesta en el hotel Fontainebleau.

Los productores también necesitaban 150 extras para hacerse pasar por turistas y miembros adinerados de la sociedad en el night club Martinique y el Junkanoo. Para ello contaron con la colaboración de Patty Turttle, perteneciente a la Nassau Tourist Board, y ofrecieron una generosa donación a la Cruz Roja local. La ropia élite social de Nassau aceptó participar, motivados por el mejor de los caviares y varias cajas de champán Dom Perignon.

Peter Hunt tenía por costumbre hacer durar las secuencias en torno a los 3 minutos. Sin embargo, a petición de los productores y de todo aquel que la veía, alargó la espectacular batalla submarina hasta los 9-10 minutos.

El supervisor de efectos especiales John Stears ganó el Oscar a los Efectos Visuales por sus remarcables logros en Operación Trueno. Increiblemente, no se había dado cuenta de que ni tan siquiera estuviera nominado hasta que un amigo de Wisconsin llamó a John Stears para decirle “Acabo de ver a Jordan Klein recibir en tu nombre el Oscar a los Efectos Especiales de la mano de Bob Hope”. En un día lluvioso y con mucho viento le llamaron del aeropuerto de Heathrow donde debía recoger un pequeño paquete, el Oscar. Para llevárselo tuvo que pagar los pertinentes impuestos de importación. 

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Varias secuencias fueron eliminadas del corte final. En la primera (arriba), de la que únicamente se conservan pocas instantáneas, James Bond visita la cubierta del Disco Volante. En otra, tras encontrar a Fiona Volpe en la bañera y cuando ésta le empazaba a quitar el jersei, 007 decía "Lo que debo hacer por Inglaterra", frase que si se incluyó en Sólo se vive dos veces.

Una secuencia que formaba parte del borrador inicial pero que nunca llegó a formar parte del guión definitivo era el secuestro de Della Blomberg, mencionado por el Nº12 en el briefing financiero de SPECTRA. Hija de un industrial Argentino, su padre pagaba 1 millón de pesos a SPECTRA como rescate.

En los diccionarios está "thunder" y "thunderbolt", pero no "thunderball". La altamente descriptiva expresión "thunderball" (bola atronadora, bola de trueno) la oyó decir Fleming a un oficial del ejército de los Estados Unidos para referirse una explosión atómica. No puede negarse que como título para la historia es ideal.

Anne-Marie Auger, hermana de Claudine Auger (Domino), fue quien más celebró que Claudine se hiciera con el papel, ya que era fan incondicional de Connery y tenía su dormitorio lleno de posters del actor.

A finales de la década de los 80, un visitante de la casa de Kevin McClory en las Bahamas descubrió los restos del submarino portabombas de SPECTRA en el jardín del productor, así como uno de los modelos del bombardero Vulcan.

En 1990, el James Bond Fan Club hizo de anfitrión en el veinticinco aniversario de Operación Trueno en el National Film Theatre en Londres. El director Terence Young, la actriz Molly Peters, el especialista George Leech y el diseñador de los créditos iniciales Maurice Binder estaban entre los invitados que asistieron.

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