Operación Bondres | Día #3

DIA 3

Domingo, 04:30 de la mañana, nos levantamos, fuimos a la recepcion del hotel con el equipo completo y preguntamos si teniamos algún mensaje. De nuevo nos dijeron que no. Nos fuimos del hotel en direccion Gatwick, no habia casi trafico, pero empezamos a tener problemas electrónicos con el GPS. ¿SPECTRA? Porque el Mi6 estaba ya más relajado porque nos íbamos…

El GPS no encontraba señal y el tiempo se nos echaba encima, pero al final se conectó y nos llevó por una ruta alternativa de rotondas y carreteras secundarias. El «Dr.Panecillo» queria ir por otro camino, ya pensamos que nuestro agente tenia una relación sexual-tecnologica pendiente con algún GPS de alguna misión anterior, así que le dijimos que se lo tenía que hacer mirar.

Después de llevarnos por rotondas y carreteras secundarias – por cierto, me encantó la campiña inglesa nocturna -, llegamos a Gatwick. Dejamos el vehículo donde la Sección Q nos dijo que lo teniamos que dejar, y nos pusieron alguna que otra traba por un pequeño rasguño en la llanta. Que digo yo, que después de casi atropellar a un niño, de subirnos a todos los bordillos habidos y por haber (y hay muchos), y de giros a la derecha para coger la izquierda, eso era una minucia de nada…

Tras dejar el coche nos dirijimos a la puerta de embarque, pensando que entrariamos directamente a una sala VIP para esperar como diplomáticos. Pues no, a pasar el control de pasajeros como todo hijo de vecino, gracias Sección Q. Allí tuvimos un último escollo con nuestro agente «El Santo», en el control de pasajeros le perdieron el cinturón que la Seccion Q le habia proporcionado. Todos nos pusimos tensos, primero pensando que habian descubierto el sobre y después creyendo que habian encontrado los gadgets dentro del cinturón. Pero no, al final la habian puesto en otra bandeja de otro pasajero.

Ya en la puerta de embarque hicimos cola como en la ida, pero ahi fuimos más inteligentes, o mejor dicho, más españoles, «El Santo» se fue a la cola mintras los demás estabamos desayunando en un cafeteria que había en la sala de la puerta de embarque, así que cuando «El Santo» estaba a punto de embarcar, y despues de llevarle el desayuno, aparecimos todos al mismo tiempo para unirnos, con el consiguiente mosqueo del respetable. Pero éramos agentes, nos habian preparado para esto. Por cierto, «DB5» facturó la maleta antes de que se lo dijeran por si acaso, ya tenia la
lección aprendida.

Ya en el vuelo de regreso los asientos que nos tocaron en vez de primera clase, eran de cualquier clase, nos acomodamos en ellos, nos quedamos atentos por si habia algo sospechoso y notamos que no. Nos relajamos y echamos un sueñecito en esos grandes asientos de primera clase. El vuelo fue normal reteniendo en la retina todo lo vivido.

Ya en España, después de recoger la maleta de «DB5», y pasado el control de entrada, sacamos el sobre y lo abrimos, llevaba el siguiente mensaje: «Operacion Bondres terminada con éxito. STOP. Próximo destino: Venecia. STOP. Queremos información del sitio y sus alrededores. STOP. Pasen desapercibidos y no alteren la paz del lugar. STOP.»

No os preocupéis, si Venecia esta casi en ruinas, ya hundiremos nosotros lo que falte.

Archivo 007 will return in VENECIA PARA LA ETERNIDAD.

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