Biografía de Kevin McClory y su interminable litigio por los derechos de Operación Trueno

Active ImageKevin O’Donovan McClory nació en Dublín el 8 de junio de 1926, en el seno de una familia de actores irlandeses. Aquejado de dislexia, sirvió en la Marina Mercante durante la Segunda Guerra Mundial, siendo su barco torpedeado el 21 de febrero de 1943 y pasando 14 días en un bote salvavidas a la deriva en el Atlántico Norte antes de ser rescatado cerca de la costa irlandesa. Tras la guerra, durante los años 50 se introdujo en el mundo del cine realizando varios trabajos, primero como técnico de los Shepperton Studios y, posteriormente, como ayudante de dirección y producción.

En 1957 Kevin McClory escribió, produjo y dirigió The Boy and the Bridge (El chico y el puente) con la ayuda financiera de Ivar Bryce, amigo íntimo de Ian Fleming. En uno de los pases de esta película McClory se encontró por primera vez con Ian Fleming, quien hasta la fecha había intentado sin éxito convertir en películas sus siete novelas Bond, consiguiendo vender sólo los derechos de Casino Royale a la CBS por mil dólares en 1954.

Fue McClory quien sugirió a Fleming la idea de colaborar para llevar a Bond a la gran pantalla. Fleming habría aceptado a regañadientes la oferta de McClory en parte, como él mismo decía en 1959, porque «…el problema de escribir algo, específicamente para la pantalla, es que no tengo ni una idea en mi cabeza.»

La idea se convirtió en un guion parecido a lo que se convertiría en Operación Trueno, originariamente concebido para ser la primera de una serie de películas de la productora Xanadu Productions, compuesta por Ian Fleming, Ernest Cuneo, Ivar Bryce y Kevin McClory. La historia, basada en una novela corta escrita por Cuneo, y posteriormente enviada a Bryce, se escribió específicamente para que Kevin McClory la rodara bajo el agua con cámaras Todd-AO, desarrolladas por su antiguo colaborador, el productor de películas Mike Todd.

La historia se reescribió varias veces, aunque los elementos de la novela corta de Cuneo continuaron apareciendo en la novela de Fleming; en ese momento, hacía tres años que se conocían.

Inicialmente, los enemigos eran los rusos, pero tras el primer borrador se convirtieron en la organización terrorista SPECTRA. Algunas fuentes, incluyendo The James Bond Bedside Companion de Raymond Benson, argumentan que Cuneo y Bryce creían que la idea de SPECTRA era de McClory. Otras, como por ejemplo el artículo «Inside Thunderball» (Dentro de Operación Trueno), del biógrafo de Fleming y autor de los documentales sobre el escritor y sus películas, John Cork, afirman que fue Fleming quien creó SPECTRA. Para apoyar esta afirmación, Cork presentó un memorándum de Fleming en el que habla sobre el cambio a SPECTRA:

“Mi sugerencia es que SPECTRA, acrónimo de Special Executive for Terrorism, Revolution and Espionage (Especial Ejecutivo para el Terrorismo, Revolución y Espionaje), sea una organización inmensamente poderosa con miembros de la Smersh, la Gestapo, la Mafia, y la Black Tong de Pekín, que se hace con las bombas de la N.A.T.O. con el objetivo de chantajear a las potencias del oeste a cambio de 100 millones de libras o algo así.”

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Se dice que a Fleming le atraía la palabra «espectro», habiéndola usado ya en su cuarta novela, Diamantes para la eternidad, para «Spectreville», un pueblo cercano a Las Vegas; y en el «spektor», el decodificador criptográfico de Desde Rusia con amor. (AQUÍ puedes leer un artículo en inglés al respecto).

Sus futuras revisiones del guión de Operación Trueno borraban a SPECTRA en el papel de villanos y ponían en su lugar a la Mafia, la cual, para Cork, continuó en todas las revisiones futuras. Fleming también introdujo al enemigo «Henrico Largo» y la chica Bond principal «Dominique (Domino) Smith,» como una agente de Scotland Yard. Fleming también concibió la mayoría de la novela y las siguientes partes del guion: el robo de una bomba nuclear y la lucha final submarina en la que Bond, Leiter, y los hombres-rana de la marina de Estados Unidos luchaban contra los de Largo.

Fleming produjo al menos dos borradores separados del guion y, en 1959, Jack Whittingham fue contratado para convertir el borrador de la historia de Fleming en un guion plausible; sus añadiduras incluyeron al personaje Jack Petachi («Giuseppe Pettacchi» en la novela), y Sophia, cuyo papel era principalmente el de la Domino de la novela. El resto del guion se concibió fruto de una colaboración de dos años entre Whittingham y Fleming; McClory también participó en largas reuniones para desarrollar la historia durante este periodo, pero el alcance de sus contribuciones sigue en entredicho. Tras estos esfuerzos, Xanadu Productions se disolvió, debido en parte al fiasco de la película de McClory The boy and the bridge, y Ernest Cuneo supuestamente vendió los derechos de su borrador de Operación Trueno a Ivar Bryce por un dólar.

Active ImageEn The Life of Ian Fleming (La vida de Ian Fleming), John Pearson afirma que McClory visitó a Fleming en Goldeneye , su casa de Jamaica, donde Fleming le explicó su intención de entregar el guion a la MCA, y recomendar a McClory como productor. Además, Fleming dijo a McClory que si la MCA rechazaba la película por el hecho de que McClory estuviera involucrado, entonces él (McClory) podía intentar venderse a la MCA, romper el contrato o ir a juicio. Meses más tarde, Fleming vendió a Harry Saltzman y Albert R. Broccoli los derechos para hacer películas con la serie de libros publicados hasta la fecha, al igual que las futuras novelas de James Bond, exceptuando Casino Royale, cuyos derechos ya se habían vendido a la CBS en 1954.

Tras la disolución de la sociedad, Fleming escribió la novela Operación Trueno basada en la historia corta original, sus dos borradores y el guion de la película, juntamente con alguna contribución de los borradores posteriores de Whittingham y la envió a su editor Lawrence Evans quien la publicó en 1961, convirtiéndose en la novena aventura escrita de 007. La adaptación de Fleming en base a materiales desarrollados para una película abortada ya tenía precedentes, ya que él había realizado adaptaciones similares de su propio material para crear los libros Doctor No y la colección de historias cortas tituladas For Your Eyes Only (Sólo para sus ojos). En Operación Trueno, Fleming reinstauraba SPECTRA como los enemigos del libro, sustituyendo a la Mafia del borrador “final” de Whittingham. La novela también incluía la secuencia de la clínica en Shrublands; (el propio Fleming fue a Enton Hall, Surrey, en abril de 1956, para hidroterapia y, al contrario que la estancia de Bond, Fleming no consiguió mejorar la mala salud de su corazón).

Inicialmente, los créditos de la novela mostraban a Fleming como único autor, aunque estaba dedicada a su amigo Ernest Cuneo. Tras ser publicada, McClory recibió una copia por adelantado del libro y consecuentemente el 31 de marzo de 1961 puso una demanda, junto con Whittingham, contra Fleming por plagio y apropiación indebida. McClory también demandó a Ivar Bryce por injurias al no considerarle parte de Xanadu Productions.

Los tribunales decidieron que no interferirían en la publicación de la novela, ya que los libros ya se habían enviado a las librerías, pero evitaron que Operación Trueno fuera la primera película de James Bond, pese a que el guionista Richard Maibaum (quien más tarde adaptaría y escribiría trece de las primeras dieciséis películas), había completado la adaptación a guion de la novela.

A instancias de Ivar Bryce, Fleming llegó a un acuerdo con McClory en diciembre de 1961, ya que Bryce percibía que el estrés de la demanda afectaba seriamente la salud de Fleming; (para entonces, Fleming había sufrido un ataque al corazón, muriendo más tarde en el segundo ataque de 1964). Durante la disputa legal, Whittingham asignó sus derechos sobre el guion a McClory; el acuerdo decretaba que la página con los derechos de futuras ediciones de Operación Trueno debía incluir el siguiente texto: «basado en una adaptación para la pantalla de Kevin McClory, Jack Whittingham y Ian Fleming», en ese orden, aunque la línea de la autoría de Ian Fleming permanecía. A McClory también se le permitió realizar una adaptación cinematográfica del libro y se le concedieron los derechos sobre todos los aspectos de la historia de Operación Trueno, su argumento y los personajes: SPECTRA, Ernst Stavro Blofeld, el gato blanco persa de Blofeld y nueve tratamientos adicionales del argumento. En octubre de 1997 en una entrevista concedida al The Daily Telegraph, McClory añadió que el decreto incluía los derechos para cualquier película Bond que incluyera el robo de una bomba atómica.

Active ImageA pesar de conseguir los derechos cinematográficos, McClory, que había creado la productora Bramwell Film Productions, fracasó en su intento para conseguir la financiación que le permitiera rodar Operación Trueno. Más tarde, en septiembre de 1964, propuso de mala gana a Harry Saltzman y Albert R. Broccoli colaborar para adaptar Operación Trueno como la cuarta película oficial de la serie de James Bond. Los productores aceptaron rápidamente y se procedió a cambiar el crédito final de James Bond contra Goldfinger por “James Bond volverá en Operación Trueno”, ya que para entonces estaba previsto que la siguiente película fuera 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad. Kinematograph Weekly fue el primer medio en dar la exclusiva del cambio el 1 de octubre de 1964.

En 1965, Operación Trueno se estrenaba con Sean Connery como agente 007. Como la mayoría de las películas, se promocionó como «Operación Trueno de Ian Fleming». Los créditos del guion iban para Richard Maibaum y John Hopkins, aunque se identificaba como «Basada en un guion original de Jack Whittingham», y también se indicaba que estaba «Basada en una historia original de Kevin McClory, Jack Whittingham e Ian Fleming». El crédito de Whittingham como guion original se omitió de los pósters y del material promocional.

En el acuerdo firmado entre EON y McClory, además de embolsarse el 20% de los ingresos y realizar un cameo como “smoking man” (hombre que fuma), McClory también aceptaba que no haría ninguna otra adaptación de Operación Trueno durante los siguientes 10 años. En estos años, la propiedad de los derechos de McClory no evitaron la aparición de SPECTRA, Blofeld o el gato de Blofeld en Sólo se vive dos veces (1967), 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad (1969) y Diamantes para la eternidad (1971).

En 1976, cuando expiró el acuerdo de 10 años, Kevin McClory y Sean Connery escribieron una aventura de James Bond, titulada James Bond del Servicio Secreto y rebautizada como Warhead 8 o Warhead, con Connery como director potencial y actor principal. La película – que incluía un búnker subterráneo bajo la Estatua de la Libertad y tiburones robot – se abortó cuando la United Artists demandó a McClory, quien fue incapaz de financiar la defensa.

En James Bond in the Cinema (James Bond en el cine), John Brosnan argumenta que McClory y Connery conocían detalles específicos del guion de La espía que me amó (1977) que, supuestamente, se parecían a Operación Trueno y Warhead. En efecto, los primeros guiones de La espía que me amó presentaban a Blofeld y SPECTRA como enemigos; Karl Stromberg y su organización les sustituyeron para evitar problemas legales.

En los años 80, McClory finalmente pudo ejercer sus derechos sobre el personaje de James Bond, ayudado por Jack Schwartzman y la Warner Brothers, financiando una decisión del tribunal en su favor y contra la United Artists. Entre las condiciones del acuerdo se indicaba que el proyecto debía estar basado en los guiones de película y novela originales, sin incluir nada que fuera original de la película Operación Trueno, así como la prohibición de utilizar las palabras «James Bond», «Operación Trueno» y «007» en el título del proyecto. Igualmente, McClory y Schwarzman tendrían el derecho de hacer una única película Bond (lo cual cambió posteriormente). Consecuentemente, en 1983, Schwartzman y McClory produjeron Nunca digas nunca jamás, un remake de Operación Trueno, escrito por Lorenzo Semple Jr. y protagonizado por Sean Connery, que regresaba al papel tras doce años. El mismo año, EON Productions estrenó Octopussy, con Roger Moore como James Bond, agente secreto 007. La prensa rápidamente tituló la situación como la «Batalla de los Bonds», pensando en el tiempo en que iban a compartir cartel. Una creatividad de la revista Time Out de junio de 1983 presentaba al Connery de Nunca digas nunca jamás contra el Moore de Octopussy. Finalmente, se estrenaron con meses de diferencia y aunque el Bond de Moore recaudó más, ambas fueron exitosas.

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En los años 90, Sony y McClory planearon otro segundo remake de Operación Trueno, titulado Warhead 2000 A.D., con Liam Neeson o Timothy Dalton como James Bond (en el segundo caso hubiera significado retomar el papel por tercera vez). En 1997, Sony anunció una serie de películas rivales de James Bond, que obligaron a la MGM y Danjaq, LLC (los propietarios de EON Productions) a denunciar tanto a Sony como a McClory, impidiéndoles hacerlo. Este tercer intento de producir Operación Trueno se abandonó en 1999 tras el acuerdo alcanzado entre Sony y MGM, cediendo la primera todos los derechos para hacer las películas de James Bond.

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En cualquier caso, McClory prosiguió reclamando la propiedad de los derechos sobre la película Operación Trueno; MGM y EON consideraron los derechos de McClory como extinguidos. En el acuerdo, MGM renunciaba a sus derechos parciales sobre Spider-Man, permitiendo a Sony estrenar la película en 2002.

En 1997, MGM consiguió los derechos de distribución de Nunca digas nunca jamás tras comprar Orion Pictures.

En 1998, durante la contienda judicial entre Sony y MGM, Sony contra-demandó a la MGM, alegando que Kevin McClory era el co-autor cinematográfico de James Bond, y como tal Danjaq y MGM se habían quedado con su parte de las ganancias procedentes de todas las películas Bond anteriores. Esta denuncia, a la que McClory llamó «El mayor acto de piratería de la historia en la industria del cine», se desestimó en 2000 basándose en que él (McClory) había esperado demasiado para reclamar. El tribunal de apelaciones confirmó esta decisión. Según palabras de la juez M. Margaret McKeown: «Así pues, al igual que nuestro héroe James Bond, exhausto tras una larga aventura, llegamos al final de nuestra historia.»

Antes de que llegara este veredicto final, McClory tuvo tiempo de buscar financiación para su película hasta en Australia, tal y como reza uno de los anuncios publicados en 1999:

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«De la pluma de Seanchai Kevin McClory, productor y co-escritor de
Operación Trueno’ (la película Bond más financieramente exitosa de la serie)
viene una producción australiana.

James Bond

en

‘Warhead 2001’.

James Bond proyectado al Siglo XXI, una vez máz salva el mundo de la destrucción y se enfrenta a su Némesis, la Organización Espectra y su dirigente, Ernst Stavros (sic) Blofeld, atrapado en un enfrentamiento letal en su guarida bajo el Gran Arrecife de Coral».

Por si fuera poco, a lo largo de estos años McClory llegó a tener una web propia actualmente no operativa, www.spectreorganization.com, donde publicó que su compañía estaba explorando las posibilidades de una espectacular serie de TV titulada Spectre v’s the World [Spectra contra el Mundo], protagonizada por el personaje de James Bond y que sería realizada en el Extremo Oriente. El proyecto tampoco llegó a buen puerto.

Irónicamente, en 2004, la MGM fue adquirida por el consorcio Sony/Comcast-led cerrando el círculo y permitiendo a Sony Pictures Entertainment ser la responsable de la distribución de la serie de películas de James Bond, empezando por Casino Royale (2006), aunque la última palabra sobre todo lo relacionado con la versión cinematográfica de James Bond sigue en manos de EON Productions. Se terminaban así las batallas legales iniciadas casi 50 años antes.

McClory moriría el 20 de noviembre de 2006 a los 80 años, y el futuro del material de Operación Trueno cuya propiedad se atribuía permanecía incierto. Sin embargo, tras el acuerdo entre Sony y MGM desde el inicio de la era Daniel Craig, sin ningún estudio que quisiera llevar a cabo una producción Bond no oficial, con una sentencia de 2001 en contra de McClory y la defunción del propio Kevin McClory, era cuestión de tiempo que sus herederos vendieran los derechos restantes.

Y, efectivamente, casi 50 años después del inicio de la batalla legal por los derechos de Kevin McClory, el 15 de noviembre de 2013 Danjaq y la MGM anunciarían la adquisición de dichos derechos “llegando a una amigable conclusión” con los representantes de McClory, William K. Kane y Adam Skilken de BakerHostetler LLP en Chicago, acabando así con el peor de los enemigos de 007 y dejando toda la propiedad intelectual Bond bajo un mismo techo. Puedes leer el comunicado oficial en este enlace.

La historia y toda la controversia alrededor de este caso quedó documentada en el libro The Battle For Bond escrito por Robert Sellers en 2007 que puedes adquirir AQUÍ.

Un resumen infográfico de la historia literaria y cinematográfica de SPECTRE puedes verlo justo debajo, proveniente de este enlace.

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