Las curiosidades y los secretos mejor guardados de la décima aventura oficial de James Bond

Ian Fleming nunca quedó contento de su novela La espía que me amó. En este raro libro, escrito desde el punto de vista de la heroína, 007 no aparece hasta el tercer acto de la historia y la mayoría de la acción transcurre en una habitación de motel. En consecuencia, cuando Ian Fleming vendió los derechos de sus libros a Broccoli y Saltzman, fue con la especificación de que la historía debería ser reinventada para la gran pantalla y sólo se podría utilizar el título.

Dada la envergadura de los decorados necesarios, no existía un escenario suficientemente grande así que Ken Adam construyó el escenario más grande del mundo. Costó 1,8 millones de dólares y fue bautizado “007 Stage” el 5 de diciembre de 1976, con la presencia del antiguo primer ministro Harold Wilson.

Ken Adam pidió asesoramiento al famoso Stanley Kubrick sobre cómo iluminar el nuevo plató “007 Stage” que se estaba construyendo para la ocasión. Tras su reticencia inicial para evitar ser el centro de los chismes de Hollywood, Kubrick accedió a ir con Ken Adam en secreto a los Estudios Pinewood un domingo sin que nadie les viera. Adam sólo reveló el hecho tras la muerte de Kubrick.

El Lotus Esprit submarino fue subastado en 2013 por 644.000 euros.

En 2008 Rinspeed presentó un coche capaz de ir bajo el agua.

Robert Brown, que interpreta al Almirante Hargreaves, más adelante encarnaría a M tras el fallecimiento de Bernard Lee.

En la versión española Hargreaves pregunta a 007: “Sirvió en la armada, verdad?” En la versión original el almirante concreta el barco real en el cual sirvió Bond, el Ark Royal. ¿Quieres saber más sobre la relación de James Bond con la Royal Navy? En el número Extra 002 de nuestra revista publicamos un articulo sobre ello.

Richard Kiel hizo saber que los dientes de acero inoxidable de Tiburón eran tan dolorosos que sólo los podía llevar durante cinco minutos seguidos. Peter Thomas, el técnico dentista creador del temible aparato, aún conserva los moldes originales en su poder.

Se dice que las audiencias supieron que la vieja fórmula Bond aún funcionaba cuando 007 esquió saltando desde el acantilado en la famosa secuencia precréditos, provocando el aplauso entre los fans. El salto – uno de los más memorables de la historia del cine – fue realizado por Rick Sylvester y grabado por múltiples cámaras en Asgard en el remoto Parque Nacional de Auquittuq en la Isla de Baffin en Canadá.

El salto de Rick Sylvester, un hombre bajito y con gafas, se rodó en una sola toma y, si se pasa la imagen a cámara lenta, puede verse cómo uno de los esquís golpea el paracaídas recién abierto, algo que podría haber sido funesto para el especialista si lo hubiese roto.

En uno de los primeros borradores de la película, la escena en la que Bond y Anya regatean por el microfilm de Max Kalba iba a ser una tensa secuencia en la que apostando en el backgammon Bond le ganaba 50.000 libras a Kalba pero este moría antes de pagarle. Esta secuencia se recuperó en Octopussy para el momento en el que Bond se enfrenta a Kamal Khan.

En los primeros tratamientos del guion, el villano era Blofeld, pero la posibilidad de un pleito por parte de Kevin McClroy, quien afirmaba poseer los derechos de Blofeld y Spectre, lo evitó. Por el mismo motivo se desechó un inicio en el que durante una reunión de Spectre irrumpía un grupo de terroristas y se hacían con el control de la organización.

La posterior secuencia del desierto persiguiendo a Tiburón también estaba más elaborada, ya que Bond y Anya, aparte de utilizar un deportivo, debían enfrentarse a bandidos tuareg y se descubría que el collar de perlas de Anya escondía en realidad pequeñas granadas de mano.

En la secuencia inicial, el localizador de Anya toca el Tema de Lara, de la película Doctor Zhivago. Dicha película, así como la novela original, estaban prohibidas entonces en la Unión Soviética. En la secuencia del desierto suena el tema de la película Lawrence de Arabia. Un joven ayudante en la sala de montaje lo puso como broma, pero como provocó las risas de todo el equipo, se mantuvo en el montaje final.

Buscando inspiración para crear el Atlantis de Stromberg, Lewis Gilbert se desplazó hasta Okinawa donde habían construido una estructura que se alzaba desde dentro del agua. Allí descubrió el Aquapolis, una especie de plataforma petrolífera en la que el gobierno japonés se había gastado 77 millones de dólares para la Expo’75. El Aquapolis aún no estaba terminado pero no era del agrado de Gilbert, que decidió retomar conceptos propios basados en elipses y círculos.

La elección del Lotus Esprit por parte de los productores se debe a la audacia del por entonces jefe de relaciones públicas de Lotus, Don McLaughlan. Cuando McLaughlan se enteró de que se buscaba un nuevo coche para James Bond, y sabiendo que la competencia para que un producto apareciera en esta serie ya era feroz, decidió que debían ser los productores quienes acudieran a él. Para ello, aparcó un prototipo de Lotus Esprit en la puerta de los Estudios Pinewood, quitando cualquier placa identificativa de la marca, y se fue a visitar a un amigo cercano. Cuando los trabajadores salieron para comer, se percataron del extraordinario vehículo y lo miraban con asombro sin saber su marca. Entonces McLaughlan llegó, se abrió paso entre la multitud, se subió, y se marchó sin responder una sola pregunta deliberadamente. La táctica funcionó.

Roger Becker era un trabajador de la Lotus cuyas habilidades como conductor le convirtieron fortuitamente en especialista de la serie Bond. Por casualidades de la vida, el especialista contratado por EON no estaba presente en el momento de rodar la secuencia en la que el coche debía subir una colina, girar y derrapar en un mirador con arena. Becker se puso al volante y consiguió porner al límite el Lotus Esprit provocando el efecto de deslizamiento deseado por los productores, algo que no conseguía realizar el especialista de EON. La toma tuvo que repetirse porque no había dado tiempo al equipo para filmar, pero desde entonces se unió a la familia Bond.

En una entrevista de 2010 realizada por Empire Magazine al guionista Tom Mankiewicz, éste recordaba su mejor ocurrencia escrita que, sin embargo, fue eliminada de la película:

Cuando 007 y Anya se encuentran por primera vez en el bar, él le dice: “Debo decir que es usted más bonita que en las fotografías, Mayor”, y ella responde “La única fotografía que he visto de usted, Sr. Bond, fue tomada en la cama con una de nuestras agentes, la Sra. Tatiana Romanova”. Roger Moore entonces decía “¿Estaba sonriendo?” y Barbara Bach respondía “Por lo que recuerdo, su boca no era inmediatamente visible” a lo que Roger sentenciaba “Entonces yo era el que sonreía”.

Richard Kiel regresó como Tiburón en Moonraker. Aunque Kiel ya era un actor conocido (The Twillight Zone, The Wild Wild West), este papel supuso su fama internacional. El productor Broccoli se fijó en él al verle en la película El expreso de Chicago, donde interpretaba a un sicario mudo. Realizó un cameo durante los créditos finales en la película Inspector Gadget, donde aparece en un “Grupo de Recuperación de Sicarios”, junto con sosias de Oddjob y Nick Nack. Está acreditado como “Famoso Tipo con Dientes Metálicos”.

Justo cuando el Lotus está comenzando a emerger en la playa, hay un plano de un niñito rubio que hace un gesto señalando con su mano. Se llama Richard George Kiel y, efectivamente, es el hijo de Richard Kiel.

Caroline Munro, Naomí, había sido una de las guardianas del Dr. Noah en Casino Royale de 1967. Además de ser actriz, fue una cotizada modelo.

Walter Gotel, quien ya había aparecido como “Morceny” en Desde Rusia con amor, hace su primera aparición como General Gogol. Lo interpretó seis veces consecutivas desde La espía que me amó hasta 007 Alta Tensión.

También es la primera de las tres apariciones de Eva Reuber-Staier como “Rubelvitch”, la secretaria de Gogol. Las otras dos fueron en Sólo para sus ojos y Octopussy. El nombre del personaje es un juego de palabras con la moneda rusa “rublo” reflejando el apellido de la secretaria de M “Moneypenny” que incluye el la moneda inglesa “penique”. Esta actriz y modelo fue Miss Austria en 1968 y Miss Mundo en 1969. ¿Quieres saber más sobre las actrices de James Bond que han ganado estos premios? En el número 14 de nuestra revista publicamos un artículo sobre ellas.

Igualmente es la primera aparición de Geoffrey Keen como Sir Frederick Gray, el Ministro de Defensa. Apareció seis veces consecutivas desde La espía que me amó hasta 007 Alta Tensión.

Incluye la primera aparición del “Tipo de la Botella”, un individuo que se sorprende ante la súbita aparición de James Bond y cree que ve visiones debido a la bebida. Las otras dos son en Moonraker y Sólo para sus ojos. Se trata de cameos de Victor Tourjansky, ayudante de dirección para localizaciones italianas.

George Baker, el Capitán Benson, ya había aparecido en Sólo se vive dos veces como un ingeniero de la NASA y como Sir Hilary Bray en Al servicio secreto de Su Majestad. Ian Fleming le consideró un candidato ideal para James Bond.

Shane Rimmer, el Comandante Carter, ya había aparecido en Sólo se vive dos veces como el operador de radar en Hawaii y como Tom en Diamantes para la eternidad. Además puso la voz a Hamilton en 007 Vive y deja vivir.

Michael Billington, Sergei Barsov, fue testado para el papel de Bond en 007 Vive y deja morir, Moonraker, Sólo para sus ojos y Octopussy.

Milton Reid, Sandor, había sido un guardia en Agente 007 contra el doctor No y un guardia del templo en el Casino Royale de 1967. Aspiró al papel de Oddjob pero perdió ante Harold Sakata.

Albert Moses, el barman del Club Mojava, será Shadruddin en Octopussy.

Valerie Leon, la recepcionista del hotel, será la Dama en las Bahamas en Nunca digas nunca jamás.

La película termina anunciando que James Bond volverá en For Your Eyes Only, sin embargo esta se pospuso debido al éxito de La guerra de las galaxias, siendo la siguiente Moonraker,  Lo curioso es que antes del rodaje de La espía que me amó se había planeado rodar esta, luego Moonraker y después Sólo para sus ojos, como finalmente ocurrió.

¿Quieres conocer todos los detalles de La espía que me amó? En el número 8 de nuestra revista publicamos un dossier especial.