Las campañas de marketing, el merchandising y los resultados de taquilla de la decimoctava aventura oficial de James Bond

Con el nuevo protagonista totalmente aceptado por crítica y público, la maquinaria Bond volvió a ponerse en marcha, y desde principios de 1997 comenzaron a aparecer noticias en la prensa sobre la nueva película de 007.

 

 

 

Terminado el rodaje, Pierce Brosnan pasó por Madrid para promocionar la película, concedió entrevistas y apareció en el programa de televisión Lo Más Plus. El resto del equipo también la promocionó, pero no en España sino en otras partes del mundo. El próximo estreno de la película fue noticia en los programas dedicados al cine.

 

El mañana nunca muere se promocionó tanto con diversos productos que muchos críticos bromearon y dijeron que James Bond había adquirido una ‘Licencia para vender’. En realidad, los fans estaban encantados de que James Bond estuviera virtualmente por todas partes, ya que en la radio, la televisión y en numerosos anuncios impresos se presentaba la nueva película junto a productos tales como coches BMW (la marca de ordenadores Siemens Nixdorf sorteó un BMZ Z3), móviles Ericsson (en su amplia campaña relacionada con el film ofrecían un CD con temas de la serie titulado “Licencia para escuchar”), champán Bollinger, relojes Omega, ropa Brioni, coches de alquiler Avis, patatas fritas Golden Wonder y muchos otros. Visa contrató a Pierce Brosnan y a Desmond Llewelyn para protagonizar un spot de alto presupuesto y alta tecnología que se emitió en Estados Unidos numerosas veces. En Londres, las Navidades de 1997 parecían la Operación Trueno manía de 1965, con promociones Bond más numerosas que árboles de Navidad decorados. Los grandes almacenes Dickins & Jones llegaron a dedicar hasta dos docenas de escaparates para promocionar la nueva película. En la televisión, especiales ingleses emitieron The Making of Tomorrow Never Dies y hubo un documental soberbio centrado en la historia de la música Bond. En los Estados Unidos, The Secret Files of 007 conmemoraba la serie a través de entrevistas a fans y una cobertura amplia de la nueva película. 

 

En términos de merchandising y publicidad, Bond también fue muy visible. Aparte de la habitual guía para exhibidores que podéis ver haciendo clic aquí, Corgi Toys lanzó el Aston Martin DB5 de El mañana nunca muere, mientras que BMW producía versiones coleccionables de su 750iL y la motocicleta R1200C (ambas ediciones limitadas). Sohni-Wicke produjo una réplica de juguete de la Walther PPK de Bond con accesorios de acompañamiento. En los Estados Unidos, Exclusive Toy Products produjeron figuras de 20 cm de Bond, Wai Lin y Carver. Inkworks publicó un juego de cartas conmemorativo basado en la película. Los fans podía conseguir una ‘cita’ con 007 y el calendario de pared de El mañana nunca muere editado por Neues. Playboy continuó con su tradición de dar cobertura a Bond de forma aún más acentuada, ya que los números europeos estaban dedicados casi en su totalidad al fenómeno 007 e incluían una impactante imagen de la actriz Daphne Deckers, que aparece como portavoz de Carver en la película. El autor Raymond Benson escribió una novela basada en el guion y el ilustrativo The Making of Tomorrow Never Dies de Boxtree. En los Estados Unidos, Japón e Inglaterra se editaron revistas de recuerdo. Irónicamente, uno de los mayores éxitos de marketing relacionados con 007 fue gracias a la anterior película. El juego para Nintendo 64 Goldeneye 007 se convirtió en el juguete sensación del año, ya que las existencias se agotaron antes de Navidad y no pudieron reponerse hasta año nuevo. Como siempre, la premiere de Londres (que esta vez recaudaba fondos para la Fundación para Marineros del Rey George) fue el evento social de la temporada. El reparto, los productores y el director aparecieron en el escenario del Odeon Theatre para dar la bienvenida a la multitud de etiqueta. Tras la película, una ciudad virtual fue levantada bajo enormes tiendas de campaña en el centro de Londres donde los invitados a la fiesta bailaron ante orquestas en vivo y degustaron la comida de gourmet que se sirvió.

  

En España el estreno recaudó fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer.

 

La publicidad en prensa se limitó al poster facilitado por la distribuidora.

 

 

Incluso después de que los productores se tomaran un suspiro de confianza de que sus enormes esfuerzos habían asegurado que El mañana nunca muere podría estar lista para el proyectado estreno en Navidad, otra crisis apareció. El director James Cameron, anunció que la esperada Titanic, cuyo estreno previsto para verano se había retrasado, se estrenaría en Estados Unidos el mismo día que El mañana nunca muere. En los mercados internacionales, ambas películas se estrenarían con semanas de diferencia. Hubo mucha especulación sobre si Titanic haría de iceberg y hundiría a Bond en la taquilla. Sin embargo, la exagerada ‘Batalla de grandes estrenos’ no se llegó a producir. Mientras Titanic se convirtió en la mayor productora de dinero de todos los tiempos, Bond demostró su durabilidad ingresando 334 millones de dólares, sólo un poco menos que Goldeneye, que no tuvo tal competencia. En los Estados Unidos, El mañana nunca muere se convirtió en la película Bond de mayores ingresos, con 124 millones de dólares (19 millones más que Goldeneye). Con todo el debido respeto al Sr. Cameron, los beneficios del agente 007 también fueron, relativamente hablando, titánicos.

Estas son algunas de las críticas de la época:

El Correo (San Sebastián), 12 de diciembre de 1997.

El Diario Vasco (San Sebastián), 21 de diciembre de 1997.

La Vanguardia (Barcelona), 29 de diciembre de 1997.

ABC Madrid, 20 de diciembre de 1997.

ABC Sevilla, 10 de enero de 1998.

Crónica de Albacete, 28 de diciembre de 1997.

Fan del Cine (Palma de Mallorca), Nº 107, 1 de enero de 1998.

Esta película fue la segunda de Bond editada en formato DVD.

La película se estrenó en televisión en el canal Tele 5. La valoración de los críticos televisivos es generalmente positiva.