Las curiosidades y los secretos mejor guardados de la undécima aventura oficial de James Bond

En 1955, John Payne negoció y compró los derechos de Moonraker, pagando por una opción mensual de 1000 dólares durante nueve meses. Payne fue la primera persona de Hollywood interesada en llevar a James Bond de las novelas a la pantalla. Aparentemente, al final habría renunciado a la opción al darse cuenta de que no podía hacerse con los derechos de toda la serie. Además, se dice que había problemas entre los agentes americanos e ingleses de Ian Fleming, creador de James Bond. En 1955-56, la Rank Organisation vía Ian Hunter compró una opción a Fleming sobre la novela Moonraker. Fleming estipuló la cantidad de 1000 libras por adelantado y 10 000 libras por los derechos de la película. Rank no desarrolló ningún material. En primavera de 1959, la Rank devolvió los derechos a Fleming. Harry Saltzman obtuvo los derechos de las novelas de James Bond entre 1960-61 y Moonraker estaba incluida en el pack. Saltzman se asociaría luego con Albert R. Broccoli para producir las películas Bond.

El viernes, 26 de junio de 1979, tuvo lugar la premiere de la película. Lo que no sabe todo el mundo es que la post-producción y la edición final de la película se completaron la noche antes.

La fecha del estreno estaba prevista para celebrarse en Houston (Estados Unidos) coincidiendo con el lanzamiento de una nueva nave espacial de la NASA. Sin embargo, el programa espacial sufrió un retraso (nada menos que de dos años) y Bond regresó a Londres para la noche del estreno.

La película tiene nacionalidad anglo-francesa. Debido a nuevas leyes fiscales en Gran Bretaña, el productor Albert R. Broccoli decidió no usar el 007 stage, sino rodar en Francia. Por ese motivo, según obligaba un decreto francés de 1965 vigente hasta 1979, parte de los actores y equipo técnico son franceses.

Moonraker fue un asunto familiar para Lois Maxwell. Su hija Melinda fue contratada para un papel de extra como una de las mujeres elegidas para formar parte de la raza superior de Drax.

El especialista B J Worth, que continuaría convirtiéndose en un valioso miembro del equipo Bond, hace su primera aparición (aunque no sale en los créditos) en una película de 007. Interpreta al piloto de la secuencia pre-créditos que se enfrenta a Bond en una caída a vida o muerte al vacío para conseguir un paracaídas.

La elaborada secuencia de lucha entre Bond y Chang en la fábrica de vidrio veneciana se rescató de un borrador de guion de La espía que me amó, en el que Bond lucha contra un enemigo en un museo lleno de antiguos objetos egipcios.

Richard Kiel no se quejó a la hora de repetir la secuencia en la que corta el cable del teleférico con la boca, dicho cable estaba hecho de regaliz

Cuando Bond está en la centrifugadora, el efecto de la aceleración en su cara se consiguió de la siguiente manera: Roger Moore tenía una manguera entre sus manos, por la cual salía aire a presión y que dirigía hacia su propio rostro.

Nepal e India fueron consideradas como posibles localizaciones. Finalmente India aparecería en Octopussy.

La novela de Ian Fleming Moonraker se adaptó para un programa de radio sudafricano en 1956-57 interpretado por Bob Holness como la voz de James Bond. Por tanto, Holness técnicamente es el segundo actor en interpretar a James Bond en un medio audiovisual y el primero en hacerlo en la radio.

Según el guionista Tom Mankiewicz, originariamente había una escena en la que Drax se encontraba con sus socios financieros en el escondite de las Amazonas, concretamente en la sala de reuniones que hay debajo de una de las naves Moonraker, donde Bond y Holly están a punto de morir abrasados.

El verdadero significado de la palabra “moonraker” no es precisamente “rastrillador lunar” (ni “lame-luna”, como en alguna ocasión se ha llegado a traducir). En inglés tiene dos significados: el primero es “simplón” (bobalicón, mentecato, papanatas). El segundo, resulta que es un término marinero referido a una vela que en español se denomina “montera” o “monterilla”. Es una pequeña vela cuadrada, situada únicamente en lo alto del palo mayor de barcos diseñados para velocidad. En inglés se le suele llamar “moonsail”, “hope-in-heaven” o “hopesail”. El título de la novela tiene ahora otro sentido. El malo, Drax, ha bautizado a su cohete con el nombre de Moonraker y los ingleses creerán que el nombre se debe al término naútico. Pero como Drax tiene otras intenciones, ¡en realidad les está llamando “bobos”!.

Existe una película inglesa de época titulada The Moonraker (David Macdonald, 1958) cuyo protagonista es George Baker, quien aparece en Sólo se vive dos veces, Al servicio secreto de Su Majestad y en La espía que me amó.

Debido a su fallecimiento, fue la última aparición de Bernard Lee como M.

En la novela original, Ian Fleming describe a Drax como “a Lonsdale figure” (“una figura de Lonsdale”), en referencia a Lord Lonsdale (1857-1944), un entusiasta del deporte que dio su nombre al más prestigioso trofeo británico de boxeo: el cinturón Lonsdale. En la película Drax está interpretado por Michael Lonsdale.

Corinne Clery (Corinne Dufour) se había hecho famosa por ser la protagonista de la película erótica de 1975 Historia de O.

Blanche Ravalec (Dolly), es en realidad una mujer muy atractiva, pero se la caracterizó desfavorablemente para se complementara con Jaws. Inicialmente se pensó que la pareja del gigantesco villano fuera una mujer aún más alta que él, pero se desechó la idea al ver que la esposa de Richard Kiel tenía una altura menor que la media.

Kim Fortune, quien fue un teniente del HMS Ranger en La espía que me amó, aparece aquí como un oficial de la RAF. Sus personajes mueren en ambas películas.

Johann Traber, cuya troupe de equilibristas podemos ver en el circo sobre el que cae Jaws, es también el cantante de ópera en Venecia. Canta el aria “Vesti la giubba”, final del primer acto de “Pagliacci” (Ruggero Leoncavallo, 1892).

Claude Carliez, un famoso especialista francés, aparece como dos gondoleros: es Franco, el gondolero de Bond que muere apuñalado; y el que se hunde cuando su góndola es partida por la lancha rápida.

Las chicas de Drax eran modelos parisinas y posaron desnudas para la revista Playboy.

Se puede distinguir al productor Albert R. Broccoli y a su esposa Dana Broccoli en los planos generales de la Plaza de San Marcos.

La voz que se oye por el sistema de megafonía en la estación de lanzamiento de Drax pertenece a Mark Smith. Apareció como un traductor en las Naciones Unidas en Vive y deja morir.

El teclado para acceder al laboratorio de Drax en Venecia genera las cinco notas del tema de Encuentros en la tercera fase (Steven Spielberg, 1977).  Cuando Bond llega a Brasil montando a caballo se oye el tema de Los siete magníficos (1960).

Bond sólo dispara una vez un arma de fuego: con una escopeta de caza para abatir a un francotirador. En la estación espacial dispara una pistola-láser y la muñequera lanza-dardos. En ningún momento se le ve con la Walther PPK.

En la película Operación Trueno se menciona el real robo al tren de Glasgow, que fue organizado por Ronnie Biggs y quien se fugo refugiándose en Rio de Janeiro. El mercenario John Miller se aprovechó del rodaje de Moonraker en Brasil para intentar raptar a Biggs, haciéndose pasar por miembro del equipo y ofreciéndole un cameo en la película. El plan consistía en invitarle a su yate, y llevarle hasta un país donde pudiera ser extraditado y después juzgado en Inglaterra. El plan falló cuando un miembro de la prensa, que había oído rumores de la operación, telefoneó a la casa de Biggs, pensando que ya había sido raptado.

Por entonces comenzaban utilizarse ordenadores para crear efectos especiales, así que EON contactó con quienes habían hecho los efectos de La guerra de las galaxias, pero estos pidieron demasiado dinero, así que EON hizo los de Moonraker “a la antigua”. Cuando había que mostrar varios elementos moviéndose en el espacio, primero se filmaba uno, se rebobinaba la película dentro de la cámara para filmar el siguiente elemento, y así sucesivamente. Un sólo fallo suponía recomenzar todo de nuevo. En escenas con muchos elementos el trozo de película final valía literalmente su peso en oro.

Constantino Romero cobró 30.000 pesetas por doblar a Roger Moore en esta película. En 1996 el propio Roger Moore le felicitó en persona por el resultado de su doblaje, e incluso le preguntó si podría ser su doblador en otros idiomas.